Requiem por un sueño

8 06 2008

Supongo que toda esta epopeya viene originada por la borrachera, y posterior resaca, que me acompaña cada fin de semana. La cabeza sobre la almohada y empiezan las vueltas.

Estoy en un bar, con 3 señoras, en medio de la noche, de copas. Resulta que soy mago y construyo una cabina de madera, así por la cara. Llegan dos amigas, Carla y Tania.

-Déjanos entrar -me piden. Les pregunto por qué y sólo articulan que quieren enrollarse con chicos sin que nadie más las vea. Son unas enfermas. Sigo adelante y me encuentro con mi novia, discutimos, desaparece y María, la mojigata del grupo, no para de pasear su lengua por bocas ajenas. Su novio mira, a mi lado, está sin palabras.

Me voy de allí, mi inseparable colega Aitor me acompaña y con nosotros su amiga, Belinda, a su vez hermana de María, la mojigata. Vamos hablando.

-Joder María, que pedazo de guarr… -digo yo.

-¡Tío! Qué es su hermana. -me dice señalando disimuladamente a Belinda. Evidentemente, por su falta de tacto, se nota y ésta lo nota.

-Por mí, no os cortéis. -nos comenta la chica. -Ya sé que mi hermana es una cerda.

Seguimos caminando, seguimos comentando, y llegamos a un chiringuito de playa (palmeras incluidas) en mitad de Oviedo, evidente puerto de tierra. Nos tomamos algo y decidimos volver con el resto del grupo.

Por el camino nos subimos a una torre, ¿las razones? No las tengo claras. Es un sueño, ¿qué queréis? Decidimos bajar, aunque me percato de que me he dejado la sudadera arriba.

Pretendo subir, pero las escaleras solidas por las que habíamos subido se han transformado en un tobogán de seda impracticable. De repente aparece Julio anguita (aquí todo se vuelve surrealista), se ofrece a rescatar mi prenda, y haciendo gala de unos poderes sobrenaturales alcanza la cima y la recupera.

Volvemos a casa. Todo ha terminado, y está amaneciendo.

Perdonar mi lenguaje hoyganés y mi falta de orden y concierto. Pertenezco a la generación sms-fotolog, no me lo tengáis en cuenta.

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2 responses

8 06 2008
Juan Ángel

Sueños, esos grandes desconocidos. Paso ganas de escribir todos los que yo tengo, porque, además de los sueños absurdos, los tengo fantasiosos dignos de novela. Y no lo digo en broma. De hecho, voy a incrustar dos de ellos en la que estoy escribiendo.

Me cojo el feed que creía que no lo tenía. Un abrazo!

8 06 2008
Juan Ángel

Ah! Y te vi ayer en la Tenderina!

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