Lo peor de 2009

4 01 2010

Si hubiera una palabra para definir el año que dejamos atras, ésta sería desastre. El año de la crisis, del record en el número de número de parados, del déficit por las nubes, del Gobierno dando palos de ciego, de los secuestros marítimos… pero sobre todo ha sido el año de Sálvame. Nunca la debacle había tenido un sinónimo tan terrible.

La cadena que comanda la telebasura se enfrentaba a un gran dilema a principios de año. ¿Cómo volver a ser líderes de audencia por la tarde? El experimento de Está Pasando, mal plagio de España Directo, había fracasado a pesar de incluir la temática social que se había puesto de moda en aquellos días, pero sin olvidar la burla y la falta de respeto de la prensa rosa. Entonces, ¿qué hacer?

La reaparición de Jorge Javier Vázquez a cargo de un programa de sobremesa fue la luz al final del túnel que necesitaban en los despachos de Telecinco. La respuesta de la adormecida sociedad española no se hizo esperar. Nunca la chabacanería y el mal gusto habían llegado a cotas tan altas. Ahora mismo, Aquí hay tomate me parece un programa de calidad. La mezcla de colaboradores con nulas nociones de periodismo, agresiones entre colaboradores (obteniendo beneficio de ello, por supuesto), disputas con personajes públicos en pleno directo y la presencia de Belén Esteban y su tabique carcomido no podía fallar. Y así fue, el éxito del año.

Y llegamos a la Campanadas, donde tuve que soportar a nuestros dos protagonistas haciendo lo que mejor saben. Nunca había sentido tanta verguenza de mi propia familia al ver sus corderiles ojos puestos en la pantalla, hablando de la rubia como si fuera de la familia. Una prima lejana de la que estar orgullosos.

Y antes de cortar la emisión, la musiquita de Sálvame, para recordarnos que 2010 será aún peor, que las polémicas se harán cada vez mayores y que la inteligencia encogerá como el algodón en la lavadora. Oh, por favor, sálvame.