Toca quitarse la careta

3 03 2009

Se terminan el Antroxu y es hora de volver a la rutina. Según la tradición cristiana, ahora que hemos escondido tras las máscaras nuestros pecados y nos hemos descontrolado, tenemos por delante los 40 días de Cuaresma. A pesar de no ser especialmente católico, he cumplido a la perfección este prefecto.

Recordaré de estos días lo mal que me quedaba el disfraz buscado a última hora, al Joker que me pidió ayuda para meterse una raya de coca en los baños de un pub de mala muerte, el momento de la noche en el que se me subieron las copas de golpe y me caí al suelo del mareo y sobre todo, la cantidad de mierda que tenía mi ropa cuando me desperté al día siguiente, abrumado por la descomunal resaca.

Y este viernes espicha… creo que ésta no toca. Vamos a relajar el ritmo un par de semanas; el cuerpo lo agradecerá, la mente también.

Me portaré bien, prometido.

Estoy posteando dos días seguidos. ¿Qué me pasa?





Cine 2008: El Caballero Oscuro

29 12 2008

Llevo unos días pensando en cual sería la mejor película del año, siempre dentro de mi opinión claro. Ha sido un 2008 muy poco prolífico en cuanto a estrenos interesantes, además de que he ido muy poco al cine.

¿Qué puedo decir de El Caballero Oscuro que no se haya dicho ya? Todas las palabras que pueda poner aquí resultarán inocuas, pero voy a hacer un pequeño homenaje a este gran film. Es una película sensacional, con un guión muy trabajado (aunque la escena de Hong Kong me sobra) y con unos actores en estado de gracia.

Heath Ledger es el dueño de la película. Sus tics, su manera de hablar, sus frases… forman un todo que lo convierten en un personaje que pasará a la historia del cine, como Tyler Durden o Atticus Finch hicieron antes. Joker, bienvenido a la eternidad.

Pero con esto no quiero despreciar al resto del reparto ni mucho menos. Bale es el menos convincente de todo, a pesar de que sus dudas sobre continuar siendo Batman le convierten en un personaje con el que creamos gran empatía. Dos Caras muestra una evolución muy buena y protagoniza la mejor escena de toda la película (un día de estos os la pongo aquí). Caine y Freeman siguen en sus papeles de mentores, por llamarlos de alguna manera. Lo bordan claro. Y Maggie Gyllenhaal lo hace tan mal como Katie Holmes, así que apenas se aprecia el cambio. Bueno sí, Holmes estaba más buena.

¿Y el director de la función? Nolan sigue cumpliendo su papel perfectamente, sabiendo sacar de cada personaje lo mejor. Las escenas de acción siguen siendo un poco aceleradas, aunque mejor que en la primera. Pero por lo demás, una dirección perfecta.

Así que, resumiendo, nos encontramos ante una gran película que desmiente el mito de que las segundas partes nunca son buenas.

¿Qué nos deparará 2009? Con un poco de suerte, grandes estrenos como los que se echaron en falta en 2008. Porque, reconozcámoslo, el año que dejamos atrás ha sido una auténtica mierda. He dicho.