Enero Literario

10 02 2009

Unas hablan de sus estadísticas bloggeras, otros, como yo, terminaríamos llorando al contemplar el chiringuito playero en el que se ha convertido nuestra bitácora si hicieramos eso. Por eso prefiero hablar de lo mío, es decir, de literatura.

No es país para viejos

Empiezo estas pequeñas reseñas con la adaptación a novela de la película de los Coen. ¿O era al revés? De la película ya se ha dicho de todo, bueno y malo, pero de la novela apenas se dice nada. Cormac McCarthy es un autor errático, lleva escribiendo desde los 60 pero sin una gran cantidad de títulos en el mercado. Quizá, como Chinato, en determinadas épocas no lo necesitaba. Es capaz de transmitir gran tensión a sus escritos y dotar de gran personalidad a sus personajes. ¿Qué decir de éste en concreto? No es país para viejos es una novela que se hace dura. Siendo sincero, no considero que sea un libro destinado al entretenimiento. Se hace largo, el lenguaje que utiliza, al parecer para imitar la forma de hablar del sur de EEUU, vuelve monótona la acción y los monólogos del Sheriff se vuelven bastante estúpidos, creo que son demasiados. Necesité fuerza de voluntad para no apartarlo de mi vista y empezar otra narración más ligera. Con todo esto no quiero decir que sea una mal producto. Cuenta una buena historia, algo que falta en muchos best-sellers, que hace pensar lo que haríamos nosotros si nos encontráramos un maletín lleno de dinero en mitad de un alijo de droga. La moraleja es inevitable, aunque no sea una moraleja positiva. El mal siempre vence, el tiempo pasa y todos nos hacemos viejos y débiles. No se puede luchar contra eso.

Y a pesar de todas mis quejas, al terminarlo pedí al Circulo de Lectores su siguiente éxito, La Carretera. Quizá en el fondo sé que es un buen escritor y le quiero dar otra oportunidad al Sr. McCarthy.

El juego del Ángel

Como La sombra del viento pero peor. Así se podría resumir la sensación que me dejó esta novela. Supongo que este es un momento tan bueno como cualquier otro para recordaros que todo lo escrito aquí esta basado en mis subjetivas impresiones. No soy crítico literario ni aspiro a serlo.

Centrándonos en las 667 (¡casi!) páginas que nos ocupan, tengo que decir que me ha decepcionado. Zafón es uno de mis escritores favoritos y tiene en su haber el único libro que me ha hecho llorar. Pero hay que reconocer que todo lo que sale de sus manos es igual, repite el mismo esquema desde que por aquel año 93 publicara El Príncipe de la niebla. Chico conoce chica, chico se mete en problemas que ni le van ni le vienen y el que maneja los hilos es una sombra oscura y siniestra. Y así hasta el fin de los tiempos.

Pero lo que era una entrañable historia en su anterior texto, aquí se convierte en un conjunto de majaderías, sus continuas descripciones de los amaneceres aburren y donde hace falta una segunda mano que introduzca elipsis narrativas para dotar de ritmo al relato. Hay escenas que se repiten en exceso (el policía siempre esperándole a la puerta de casa), situaciones absurdas (¿Por qué los policías le odian tanto?) y la pequeña trampa de crear peronajes superdotados, casi perfectos en su infinita sabiduría.

Se me hizo larga y falta de interés. ¿Y lo bueno? Está bien ambientada, los diálogos son dignos de mención, cargados de réplicas inteligentes y buen humor.

Y termina dejándonos con la duda, ¿es un relato fantástico o la caída a la locura delirante del protagonista? En realidad da igual, porque a los 5 minutos te has olvidado de ella. Quizá en la próxima haya más suerte.

Los renglones torcidos de Dios

Y termino con un clásico de la literatura española, escrito por Torcuato Luca de Tena en 1979 y basado en sus propias experiencias dentro de un psiquiátrico.

Si tuviera que elegir una palabra para definir esta historia sería realista. Habla de la dureza de una vida privada de estabilidad. Las desventuras de Alice Gould nos hace dudar hasta la última línea de la protagonista. ¿Quién dice la verdad? ¿Puede ser cierta su extraña versión? ¿O es una loca más? Todas esas preguntas surgen a lo largo de la lectura mientras posibles respuestas, muchas veces contradictorias, aparecen de repente en nuestra mente.

Sólo tengo buenas palabras para esta novela y, en ocasiones, ensayo. Empecé a leerla por casualidad y es la que mejor sabor de boca me ha dejado. Altamente recomendable.

Quizá en un mundo tan falto de cordura como en el que vivimos, lo más lógico sería aislarnos en un sanatorio y al menos ser el más cuerdo entre los locos. Y no un loco más entre el enorme rebaño de desquiciados que pueblan la tierra.

A ver que nos trae Febrero, quizá algo de Jack Kerouac o Allen Ginsberg aderezado con una novela de misterio o fantasía para rebajar el contenido de infelicidad.

Y tú, ¿qué has leido este mes?

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2009: Literatura

1 01 2009
    ENERO

  1. No es país para viejos de Cormac McCarthy.
  2. El Juego del Ángel de Carlos Ruiz Zafón.
  3. Los renglones torcidos de Dios de Torcuato Luca de Tena.
  4. FEBRERO

  5. El Enigma de Cambises de Paul Sussman.
  6. La Carretera de Cormac McCarthy.
  7. MARZO

  8. Che Guevara. Una vida revolucionaria de Jon Lee Anderson.
  9. ABRIL

  10. Amor, rebeldía, libertad y sangre de Manolo Chinato.
  11. Mi lucha de Adolf Hitler.
  12. MAYO

  13. El color de la magia de Terry Pratchett.
  14. Watchmen de Allan Moore y Dave Gibbons.
  15. El Ocho de Katherine Neville.
  16. JUNIO

  17. El falsificador de pasaportes de Cioma Schönhaus.
  18. Te daré la tierra de Chufo Llorens (Inconcluso)
  19. JULIO

  20. La leona blanca de Henning Mankell
  21. Los hombres que no amaban a las mujeres de Stieg Larsson.
  22. AGOSTO

  23. La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina de Stieg Larsson.
  24. Asesinos sin rostro de Henning Mankell.
  25. SEPTIEMBRE

  26. Los perros de Riga de Henning Mankell.
  27. El nombre del viento de Patrick Rothfuss.
  28. OCTUBRE / NOVIEMBRE / DICIEMBRE

  29. Tiranosaurio de Douglas Preston.